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Abinader entrega 422 títulos en Santo Domingo Norte y pone de relieve las trabas para regularizar viviendas

octubre 25, 2026 · Redactor
Abinader entrega 422 títulos en Santo Domingo Norte y pone de relieve las trabas para regularizar viviendas
Foto: listindiario.com

La jornada en Lotes y Servicios volvió a mostrar el contraste entre el discurso oficial y las barreras burocráticas y de costo que; según el propio Gobierno, han frenado por décadas el acceso a la seguridad jurídica.

Este sábado, el presidente Luis Abinader entregó 422 títulos de propiedad a familias del sector Lotes y Servicios, en Santo Domingo Norte, como parte del Plan Nacional de Titulación. Con esta entrega, el Gobierno dominicano y el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) elevan a 185 mil los títulos otorgados desde 2020, en una intervención que también deja a la vista el rezago institucional que mantuvo a numerosas familias viviendo en sus casas sin la documentación legal correspondiente.

En el acto, Abinader reconoció que la burocracia y el costo de gestionar un título por cuenta propia complican la regularización de propiedades, una admisión que subraya las dificultades que aún enfrentan los ciudadanos para acceder a un derecho básico. El mandatario sostuvo además que la entrega de títulos y el saneamiento de cañadas figuran entre las actividades que más disfruta de su agenda, mientras el programa oficial se presenta como una respuesta a un problema acumulado durante décadas.

Por su parte, el ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Jean Luis Rodríguez, indicó que numerosas familias habían permanecido durante años en sus viviendas sin el documento que les diera plena seguridad jurídica. El caso vuelve a situar bajo escrutinio la capacidad del Estado para resolver a tiempo problemas esenciales y alimenta la exigencia de la sociedad civil de que haya resultados concretos más allá del anuncio oficial. En Santo Domingo Norte, donde también pesa el debate sobre gestión local y proyección política de figuras del PRM como Carolina Mejía, la titulación vuelve a leerse no solo como una entrega puntual, sino como un recordatorio de las cuentas pendientes entre el discurso de eficiencia y la respuesta real del poder público.