Un estudio presentado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) volvió a poner bajo escrutinio la gestión de los resultados educativos al mostrar que el desempeño de una escuela en República Dominicana también está condicionado por el territorio en que opera y por el comportamiento académico de los centros cercanos. El hallazgo desplaza la discusión de casos individuales y apunta a brechas geográficas que requieren vigilancia institucional y decisiones públicas más precisas.
La investigación, expuesta por Kiero Guerra bajo el título “Mapas Educativos: geolocalizando las brechas del sistema educativo dominicano”, encontró una correlación espacial entre las calificaciones de los centros educativos. En el análisis correspondiente a 2025, identificó 237 escuelas dentro de grupos donde tanto el plantel como sus vecinas registraban buenos resultados, mientras otros 235 centros formaban conglomerados de bajo desempeño. El patrón, según el estudio, muestra que las dificultades académicas no se limitan a una escuela específica, sino que responden a una concentración territorial más amplia. Guerra explicó que el 50% de los centros con bajo desempeño y con vecinos en condiciones similares se concentraba en 10 distritos educativos. Durante la presentación sostuvo que esa información puede servir a las autoridades para decidir dónde concentrar recursos e intervenciones si buscan elevar con rapidez los resultados nacionales de las pruebas.
Desde la sociedad civil y los sectores que reclaman fiscalización, el hallazgo refuerza el contraste entre el discurso general sobre mejoras educativas y la evidencia de zonas donde el rezago sigue agrupado, con explicaciones y resultados todavía pendientes.
