La trayectoria reciente del coeficiente de Gini en República Dominicana vuelve a poner en discusión la narrativa de mejora social. De acuerdo con la publicación del Ministerio de Economía citada en el texto, la desigualdad había mostrado avances en años anteriores, cuando el PLD estaba en el gobierno, pero entre 2023 y 2025 el indicador retrocedió, aunque la misma fuente afirma que la pobreza monetaria se ha reducido desde 2021 hasta ahora.
Ese contraste entre menor pobreza monetaria y una peor distribución del ingreso reabre la discusión sobre la calidad de los resultados que se están exhibiendo. El coeficiente de Gini, empleado para medir la distancia entre los niveles de riqueza dentro de un país, pone el foco no solo en cuántas personas abandonan la pobreza, sino en cómo se reparte efectivamente el ingreso.
El propio análisis recuerda que una mejora en la justicia social suele exigir salarios que crezcan por encima de la inflación, estabilidad monetaria y un sistema tributario más progresivo, con mayor peso sobre la renta, el patrimonio, las ganancias de capital y las herencias, en lugar de impuestos indirectos como el ITBIS y los aranceles. A la luz de ese marco, el deterioro del Gini entre 2023 y 2025 refuerza la necesidad de revisar si las políticas vigentes están corrigiendo la desigualdad o solo disimulando una parte del problema social.
