El accidente aéreo del domingo en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de La Romana, en el que fallecieron los dos pilotos de la aeronave Gulfstream 200, matrícula N318JF, abrió un nuevo foco de presión sobre las autoridades dominicanas. El Consejo de Capitanes pidió que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) asuma la investigación, al sostener que el proceso debe conducir se con «absoluta independencia, transparencia y credibilidad».
La organización, con sede en Florida y integrada por pilotos de origen dominicano, reclamó a las autoridades que se acojan a los cambios recientes del Anexo 13 de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que permiten transferir la dirección de una investigación a otro Estado u organismo cuando existan dudas sobre la confianza en el proceso o posibles conflictos de interés. En su comunicado, relacionó ese pedido con las «dudas» que, según afirmó, aún persisten sobre la gestión de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) en el caso del accidente de Helidosa, registrado en diciembre de 2021.
El Consejo de Capitanes también destacó la controversia por el involucramiento del actual director de la CIAA en funciones vinculadas con la supervisión de la seguridad operacional durante el período en que ocurrió ese siniestro. Además, advirtió que, más de cinco años después, todavía no se ha divulgado un informe final sobre las causas, una demora que, a su entender, ha generado preocupación en la comunidad aeronáutica y entre familiares de las víctimas sobre la capacidad institucional para ofrecer resultados oportunos y transparentes.
