NUEVA YORK.— Un ataque con arma blanca en Penn Station dejó seis personas heridas y provocó escenas de pánico en pleno centro de Manhattan, en un episodio que volvió a exhibir la vulnerabilidad de miles de pasajeros en uno de los principales centros de transporte de la ciudad.
De acuerdo con el reporte oficial, las seis víctimas recibieron atención médica inmediata por lesiones de distinta gravedad y los médicos señalaron que todas sobrevivirán. El flujo de pasajeros debió interrumpirse por un breve lapso mientras ambulancias trasladaban a los afectados, en una escena que obligó a activar un operativo de emergencia en una terminal que mueve más de 200,000 usuarios diarios.
Agentes de la policía de Amtrak arrestaron en el lugar a un sospechoso cuya identidad no ha sido divulgada por el Departamento de Policía. Las autoridades iniciaron una investigación y mantuvieron acordonada el área durante dos horas para las tareas forenses. Más allá de la detención inmediata, el hecho volvió a colocar en el centro del debate la seguridad en los nodos de transporte y la necesidad de explicaciones sobre la capacidad de prevención en espacios de alta concentración ciudadana.
