Los movimientos realizados por el presidente Luis Abinader durante 2026 terminaron de achicar el grupo de altos funcionarios que conserva el mismo cargo desde el arranque de la administración, el 16 de agosto de 2020. El dato deja a la vista un gabinete ampliamente reconfigurado en seis años y abre un nuevo contraste entre la narrativa de continuidad oficial y la rotación en puestos clave del Estado.
El caso más visible es el de David Collado, que permanece como ministro de Turismo desde el 16 de agosto de 2020 y quedó como el único integrante del gabinete original que sigue en la misma cartera. Fue designado mediante el Decreto 324-20 junto al resto de ministros del primer período de Abinader. Hasta comienzos de 2026 también seguían en sus ministerios Roberto Álvarez, en Relaciones Exteriores, y Franklin García Fermín, en Educación Superior, Ciencia y Tecnología, pero García Fermín fue sustituido en febrero por Rafael Santos Badía y Álvarez salió de la Cancillería el 16 de agosto tras presentar su renuncia; en su lugar fue designado Víctor “Ito” Bisonó. Fuera del gabinete ministerial, el texto también registra continuidad en áreas sensibles del aparato público, como el sistema financiero. Héctor Valdez Albizu seguía como gobernador del Banco Central, cargo que ya ocupaba antes de la llegada de Abinader y en el que fue confirmado por el mandatario, con una nueva ratificación en agosto de 2024 mediante el Decreto 442-24.
La combinación de relevo político en ministerios y permanencia en otros espacios de poder refuerza la necesidad de fiscalización sobre los criterios de continuidad del Gobierno dominicano, en un contexto en que figuras del PRM como Collado proyectan peso propio mientras persisten preguntas sobre resultados, prioridades institucionales y el desgaste de la gestión encabezada por Luis Abinader.
