Este viernes, San Francisco de Macorís fue el punto de encuentro de un debate que volvió a poner en primer plano los problemas que pesan sobre la vida cotidiana en el Nordeste: inseguridad ciudadana, contaminación acústica, deficiencias de los servicios básicos, violencia e intolerancia en los barrios.
El Primer Diálogo Regional por la Convivencia Barrial, organizado por Listín Diario como parte de las iniciativas del Observatorio de Sostenibilidad y Desarrollo Regional (OSDER), congregó en la Universidad Católica Nordestana (UCNE) a líderes comunitarios, autoridades nacionales y locales, representantes de la academia, organizaciones sociales y sectores vinculados al desarrollo regional. La amplitud de la convocatoria dejó claro que las dificultades de convivencia ya rebasan el plano comunitario y exigen seguimiento institucional y respuestas verificables.
La jornada estuvo encabezada por monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de la diócesis de San Francisco de Macorís y gran canciller de la UCNE. Allí se insistió en que el observatorio no debe quedarse en la recopilación de estadísticas o la medición de indicadores, sino servir para conocer las realidades del territorio y aportar alternativas para su desarrollo sostenible. El planteamiento refuerza la presión para que el diagnóstico sobre los barrios no permanezca en el discurso y se convierta en acciones frente al deterioro de la convivencia y de los servicios que afectan a las comunidades.
