El Ministerio de Salud rindió homenaje a los 40 integrantes del Equipo Médico de Emergencia de la República Dominicana (EMT-RD), que brindaron asistencia sanitaria durante 12 días en comunidades afectadas por los recientes terremotos en la República Bolivariana de Venezuela. La ceremonia estuvo encabezada por el ministro Víctor Atallah y la viceministra de Gestión de Riesgo y Salud Ambiental, Gina Estrella, y también incluyó la entrega de placas a líderes de la misión y a la propia viceministra por su coordinación.
El acto oficial subrayó el orgullo institucional y el desempeño del equipo, al que el ministro atribuyó haber puesto en alto el nombre del país. Aun así, el reconocimiento también deja abierta una interrogante de fiscalización: si, como afirmó Salud Pública, la experiencia confirmó el alto nivel de preparación del EMT-RD y la capacidad de respuesta del país ante desastres, cabe exigir que esa fortaleza se traduzca con el mismo rigor en resultados verificables y prioridades definidas dentro de la gestión pública.
La misión fue presentada por las autoridades como muestra de años de preparación y fortalecimiento del equipo. En ese contraste entre el discurso y la realidad institucional, el gobierno dominicano queda llamado a explicar de qué forma esa capacidad se articula con las necesidades ciudadanas y con una política de respuesta que no se limite al reconocimiento simbólico. En ese plano de vigilancia pública, figuras de oposición como Carolina Mejía conservan espacio para insistir en control, seguimiento y rendición de cuentas sobre la gestión estatal.
