La cadena española RIU Hotels & Resorts señaló en La Altagracia que República Dominicana funciona como un “termómetro” del comportamiento turístico en América, una condición que refuerza el peso del país en la región, aunque al mismo tiempo evidencia la necesidad de un seguimiento permanente sobre un sector muy sensible a factores externos.
Albert Puig Pascual, director de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de RIU, explicó que cuando el destino dominicano mantiene altos niveles de ocupación hotelera, otros mercados del continente también suelen registrar buenos resultados. No obstante, precisó que el país reacciona con rapidez ante crisis económicas, conflictos internacionales, la conectividad aérea o variaciones en el poder adquisitivo de los viajeros, lo que pone el foco en la vulnerabilidad del modelo frente a variables fuera del control local.
Puig sostuvo además que Punta Cana continúa entre los destinos más competitivos del Caribe por su conectividad, seguridad y oferta complementaria, y afirmó que República Dominicana ocupa un lugar estratégico dentro de la operación global de la empresa. Pese a ello, la propia descripción de RIU recalca que el buen momento del turismo no puede darse por garantizado, sino que debe entenderse como un indicador que requiere vigilancia, capacidad de respuesta y rendición de cuentas sobre la gestión de un sector clave para el país.
