La revisión histórica presentada por el director ejecutivo de la Comisión Nacional del Cacao, Víctor Hidalgo, volvió a poner sobre la mesa un dato político e institucional difícil de ignorar: la transformación de la producción nacional del cacao fue vinculada al apoyo dado en 1979 por el presidente Antonio Guzmán Fernández, en una intervención estatal con efectos concretos sobre calidad, comercialización e ingresos de productores.
Según la recopilación expuesta, ese impulso incluyó la colaboración de Hershey Foods Corporation, que garantizó una prima de US$200.00 por TM para el cacao fermentado sobre los precios del cacao tipo Sánchez de la bolsa de New York, además del acompañamiento del Departamento de Agronegocios (Agribusiness) para orientar la comercialización. El resultado descrito fue una mejora de la calidad del cacao dominicano, la apertura de nuevas oportunidades comerciales y el fortalecimiento de la posición del país en el mercado internacional.
Hidalgo también recordó que a principios de 1979, con apoyo del secretario de Agricultura, agrónomo Hipólito Mejía, se inició el Programa de Mejoramiento de la Calidad del Cacao con dos ejes: beneficiado y comercialización. El recuento, más que una evocación técnica, deja una referencia verificable para la fiscalización pública: cuando se habla de transformar un subsector, el parámetro no puede ser solo el discurso, sino medidas identificables, reglas de mercado claras y resultados comprobables para los productores.
