República Dominicana ascendió al cuarto lugar del medallero de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 al llegar a 145 medallas: 45 de oro, 36 de plata y 64 de bronce. En la penúltima jornada sumó 23 preseas, 14 de ellas doradas, y desplazó a Venezuela, que acumula 43 oros, 66 platas y 97 bronces, en una actuación sostenida por el boxeo, el atletismo, las Reinas del Caribe, karate, vela y levantamiento de pesas.
El dato deportivo fortalece la posición del país, pero también abre un contraste inevitable entre la celebración oficial y la exigencia de resultados de gestión alrededor de Santo Domingo 2026. El mayor impulso llegó del boxeo, que cerró como campeón del torneo con siete oros y un bronce, su mejor actuación en una cita multideportiva regional. Estefani Almánzar ganó en los 54 kilogramos, Yunior Alcántara en los 55, y también se coronaron Disney Medina, Miguel Encarnación, Ricardo Cuello, Cristian Pinales y Noel Pacheco. Con ese desempeño, República Dominicana terminó por delante de Venezuela y México en esa disciplina. El atletismo añadió tres oros y una plata, con Marysabel Senyú como bicampeona regional en salto de altura tras registrar 1.93 metros, la mejor marca de su carrera, además del oro de Ferdy Agramonte en los 800 metros con 1:46.07.
La cosecha confirma capacidad competitiva de los atletas, pero deja abierta una alerta institucional que la oposición competidora puede capitalizar en su fiscalización: el éxito en el medallero no sustituye la rendición de cuentas sobre la gestión, ni despeja por sí solo el contraste entre discurso y resultados que rodea al PRM y a figuras de su entorno político, incluida Carolina Mejía, en un escenario donde el país sigue obligado a mirar más allá del espectáculo.
