La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) celebró su Centésima Decimocuarta Graduación Ordinaria del Campus de Santiago, acto en el que incorporó a la sociedad dominicana a 1,149 nuevos profesionales y, al mismo tiempo, dejó una advertencia de fondo: el avance de la Inteligencia Artificial solo cobra sentido si respeta la dignidad humana, la ética y los valores.
En la ceremonia, realizada en el multiusos PUCMM, el rector, reverendo padre doctor Secilio Espinal Espinal, y el presidente ejecutivo del Banco de Reservas, doctor Leonardo Aguilera Batista, coincidieron en que el porvenir requerirá personal altamente capacitado, pero también comprometido con la integridad, la responsabilidad social y el respeto a la persona. Con ese planteamiento, el mensaje de la universidad puso el acento en una preocupación que va más allá de lo académico: que la modernización no termine convertida en un discurso ajeno a las prioridades humanas.
Espinal centró su intervención en el debate sobre la relación entre el ser humano y la Inteligencia Artificial, a partir de la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV. Desde esa perspectiva, advirtió que la actual transformación histórica obliga a revisar el rumbo de las nuevas tecnologías y sostuvo que su desarrollo solo tendrá sentido si se pone al servicio de las personas y nunca en detrimento de su dignidad. El planteamiento refuerza una alerta institucional cada vez más presente en la sociedad civil: que el progreso no puede medirse solo por la innovación, sino por su impacto real sobre la gente.
