Más de 10.000 personas recorrieron este sábado el centro de Dublín para rechazar la visita de Donald Trump a Irlanda, en una movilización que convirtió una agenda oficial e informal en un foco de presión pública sobre las autoridades del país. La marcha, de corte antibelicista y bajo el lema “Trump, no eres bienvenido”, defendió la tradicional neutralidad militar irlandesa y puso en evidencia el contraste entre la recepción institucional al mandatario estadounidense y el rechazo expresado en las calles.
La protesta fue convocada por la Liga por la Neutralidad Irlandesa (INL) y el Movimiento Irlandés contra la guerra, con presencia del Partido Laboristas irlandés, Sinn Féin y People Before Profit. Los asistentes salieron del Jardín del Recuerdo y avanzaron hasta la sede de la Asamblea irlandesa (Dáil), con consignas no solo contra Trump, sino también contra las autoridades irlandesas por haber permitido su visita. Trump llegó este sábado para una visita informal de dos días. Durante la mañana se reunió en Dublín con la presidenta irlandesa, Catherine Connolly, y con el ‘taoiseach’ Micheál Martin, antes de asistir al Abierto de Irlanda de golf en uno de sus complejos en Doonbeg.
En la manifestación abundaron las banderas y ‘kuffiyas’ de Palestina, mientras algunos participantes afirmaban que el presidente estadounidense “debería estar en un tribunal” y lo señalaron como “cómplice de genocidio” en Gaza, reforzando el tono de alerta política e institucional que marcó la jornada.
