Desde el lunes 17 de agosto entrará en operación en la Ciudad Colonial un plan piloto de calmado de tráfico que limitará el tránsito de paso en el polígono catedral y que, según las autoridades, tendrá carácter permanente. La intervención restringirá el acceso por la calle Padre Billini, donde se instalarán controles para obligar a girar a la derecha en la intersección con Arzobispo Meriño, mientras el ingreso quedará habilitado por la parte norte de Arzobispo Meriño, las calles Palo Hincado y Juan Isidro Pérez, y la avenida Mella.
La medida será coordinada por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre, la Alcaldía del Distrito Nacional, el Ministerio de Cultura, la Policía Nacional, Politur y otras instituciones vinculadas a la zona. La comunicación oficial sostiene que responde a una solicitud de residentes y comerciantes y al uso de la Ciudad Colonial como ruta para acortar desplazamientos, una práctica que, de acuerdo con las autoridades, ha generado congestión, mayores tiempos de viaje y conflictos entre peatones y vehículos. Con ese argumento, las autoridades avanzan hacia un esquema de control diario en una de las áreas históricas y turísticas más importantes del país, con excepciones solo para vehículos de emergencia y camiones recolectores de desechos.
El inicio del plan coloca el foco sobre la ejecución y la rendición de cuentas de las instituciones responsables, incluida la Alcaldía del Distrito Nacional que encabeza Carolina Mejía, ante una decisión que modifica la circulación y que ahora deberá demostrar en la práctica si reduce los conflictos viales sin trasladar nuevas cargas a ciudadanos y actividades de la zona.
