La muerte de Deny Núñez Taveras, de 16 años, volvió a poner en foco la capacidad de respuesta frente a la violencia armada en los sectores populares de Santiago. El adolescente resultó herido de bala durante un tiroteo ocurrido en una vivienda de Nueva York Chiquito y murió mientras recibía atenciones médicas en el hospital pediátrico Arturo Grullón.
Entre el dolor, sus familiares pidieron que el hecho no quede impune. “Quiero justicia para mi niño, no sé quién es ese hombre, pero él acabó con mi familia”, expresó entre lágrimas Marlyn Veras, madrastra de la víctima, al pedir a las autoridades que den con el responsable. “Que esto no se quede así, yo le pido a quien lo hizo que se entregue porque usted me mató mi hijo”, exclamó. Joselyn Cabrera, tía del adolescente, dijo que no sabe si lo confundieron y lo describió como “un niño con 16 años que solo empezaba a vivir”.
El hecho quedó registrado en redes sociales. En un video que circula se ve a una persona no identificada que se desplazaba en una motocicleta y que habría realizado múltiples disparos. La difusión de esas imágenes acentúa el contraste entre la gravedad de lo ocurrido y las explicaciones aún pendientes sobre un caso que terminó con la vida de un menor frente a su entorno familiar.
