Internacional

León pide parar la destrucción en Ucrania y abrir paso a la diplomacia

septiembre 6, 2026 · Redactor
León pide parar la destrucción en Ucrania y abrir paso a la diplomacia
Foto: www.elcaribe.com.do

El Papa insistió en que las negociaciones produzcan resultados concretos; mientras los ataques recientes vuelven a evidenciar el costo civil de la guerra y la urgencia de una salida verificable.

En la plaza de San Pedro, desde el Palacio Apostólico, el Papa León volvió a pronunciarse sobre la situación en Ucrania con un mensaje centrado en el contraste entre la retórica bélica y sus efectos sobre la población civil. Su intervención llegó tras los últimos ataques rusos contra la ciudad de Zaporiyia y la región homónima, que dejaron al menos un muerto y 25 heridos, según el gobernador Ivan Fedorov. En las últimas 24 horas, añadió, las fuerzas rusas llevaron a cabo 886 ataques contra 54 localidades de la región.

«Con el corazón dolorido he seguido las noticias de los violentos ataques que recientemente han golpeado varias ciudades e infraestructuras civiles en Ucrania, provocando la muerte de personas inocentes», dijo el Pontífice, antes de reiterar una petición precisa: «Renuevo mi llamamiento a poner fin a la violencia, a detener la destrucción, a abrir los corazones al diálogo y a la paz. Deseo que los esfuerzos emprendidos en estos días para reanudar las negociaciones den frutos concretos y abran espacio a la diplomacia».

Las cifras difundidas por las autoridades ucranianas refuerzan esa advertencia sobre el impacto social del conflicto: Moscú habría realizado 25 incursiones aéreas, empleado 673 drones de distintos tipos —en su mayoría FPV—, además de dos ataques con sistemas lanzacohetes múltiples y 186 bombardeos de artillería. Ya la tarde anterior, un ataque con drones contra Zaporiyia había causado al menos 15 heridos y daños en viviendas y en un edificio destinado a oficinas. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó que durante la noche sus defensas aéreas derribaron 258 drones ucranianos en 14 regiones rusas, así como en la Crimea ocupada y sobre las aguas de los mares Negro y de Azov, en un escenario que mantiene abierta la exigencia de vigilancia internacional sobre cualquier intento real de negociación.