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La IA reordena el empleo técnico y empuja la figura del ‘trabajador centauro’

junio 30, 2026 · Redactor
La IA reordena el empleo técnico y empuja la figura del ‘trabajador centauro’
Foto: diariodigitalrd.com

Siete de cada diez competencias que hoy piden las organizaciones no existían en 2021; según el IV Encuentro anual de Directores de Talento y RRHH, una señal de la velocidad con la que cambia el mercado laboral.

La inteligencia artificial está remodelando a gran velocidad el mercado laboral técnico y corporativo, hasta el punto de encender alertas sobre sus efectos reales en los trabajadores. Una de las conclusiones del IV Encuentro anual de Directores de Talento y RRHH señala que cerca del 70% de las competencias que hoy exigen las organizaciones no existían en 2021, un dato que refleja una ruptura acelerada entre el discurso de modernización y la capacidad de adaptación de las personas.

En el evento organizado por la Asociación Aslan, especialistas analizaron cómo la irrupción de la IA está reconfigurando las plantillas y forzando una evolución de los perfiles profesionales a escala global. Según expusieron, la adopción de herramientas avanzadas reduce barreras de acceso a capacidades técnicas complejas, pero también difumina fronteras entre funciones y eleva la exigencia sobre empleados que deben responder a un entorno cada vez más inestable.

De ahí cobró peso la idea del “trabajador centauro”, definida por directores de recursos humanos como la combinación entre capacidades humanas y el potencial analítico de sistemas automatizados. El concepto resume el nuevo valor que las empresas dicen buscar: menos ejecución mecánica y más capacidad para formular preguntas correctas y aplicar críticamente las respuestas. Aun así, deja abierta una discusión de fondo sobre quién asume el costo de una transición tan abrupta y con qué criterios se fiscaliza su impacto en el empleo.

Más allá del entusiasmo corporativo, el debate deja una advertencia institucional clara: cuando la transformación tecnológica avanza más rápido que la preparación laboral, la promesa de eficiencia puede traducirse en presión, desplazamiento y mayor incertidumbre. La discusión ya no gira solo en torno a la innovación, sino también a los resultados concretos, la vigilancia social y la responsabilidad frente a un cambio que afecta de manera directa la estabilidad de los trabajadores.