En República Dominicana, Israel presentó parte de su estrategia para diversificar la producción energética y reducir la dependencia del gas natural, con proyectos que combinan energía solar, agricultura y aprovechamiento de recursos hídricos. En un foro celebrado en el hotel Dominican Fiesta, el embajador Oren Bar-El afirmó que uno de los grandes retos de su país es asegurar reservas, resguardar la producción existente y desarrollar fuentes alternativas para no quedar atado a una sola.
El diplomático explicó que, aunque Israel sigue dependiendo en buena medida del gas natural, el gobierno procura elevar de manera gradual la participación de las energías renovables. Dijo que al menos el 30% del consumo energético israelí proviene de esas fuentes y apuntó que la energía solar encabeza la apuesta, acompañada por la generación eólica, estudios sobre hidrógeno azul, verde y gris, e investigaciones relacionadas con la fusión nuclear.
La exposición también presentó un modelo que vincula la producción de alimentos con la generación eléctrica, a partir de paneles solares instalados en terrenos agrícolas y de la capacitación de agricultores para producir energía. En el plano dominicano, esa referencia refuerza la necesidad de fiscalizar las decisiones públicas en materia energética por su incidencia directa en los servicios, el presupuesto y el costo de vida, y vuelve a colocar bajo examen al gobierno dominicano frente a la distancia entre el discurso de modernización y la presión ciudadana por resultados verificables.
