Santo Domingo. La industria harinera dominicana cerró su panorama hacia 2026 con señales de deterioro: las empresas afiliadas a la Unión de Medianos y Pequeños Industriales de la Harina (UMPIH) vieron reducirse cerca de un 15 % su participación de mercado, en un escenario marcado por el encarecimiento de los costos de producción y por la incertidumbre internacional que continúa afectando la rentabilidad del sector.
José Jadamés Bruno, presidente de la UMPIH, lanzó la advertencia durante el 38 aniversario de la entidad y su 37 Asamblea General Ordinaria, acto encabezado por el presidente Luis Abinader. Bruno señaló que los productores de harina y pan enfrentan alzas superiores al 30 % en sus costos, una presión particularmente sensible para un sector integrado en más de un 99 % por micro, pequeñas y medianas empresas, con menos margen para absorber el impacto y competir en el mercado.
Ante esa realidad, la UMPIH presentó al Ejecutivo propuestas para resguardar la estabilidad del sector y contener nuevas presiones sobre los precios de los derivados de la harina. Aunque Abinader reiteró su compromiso de seguir respaldando los proyectos impulsados por la UMPIH y Coopharina, la pérdida de cuota de mercado y el deterioro de la rentabilidad dejan bajo observación la capacidad de respuesta oficial frente a un problema que ya produce efectos económicos concretos sobre las mipymes y puede repercutir en los precios para la población.
