El Museo de Arte Moderno de Santo Domingo fue escenario de un exclusivo cóctel de Tiffany & Co. para celebrar su colección HardWear, en una actividad que reunió joyas, arte contemporáneo, moda, música e invitados especiales. En ese contexto se produjo uno de los momentos más comentados de la noche: el debut en vivo de Popi Guerra, quien además presentó una instalación artística inspirada en el universo creativo de la marca.
La joven artista cantó por primera vez ante familiares, amigos y figuras vinculadas al entretenimiento, y luego definió la experiencia como “inolvidable”. “Canté en vivo por primera vez y me enamoré”, escribió en redes sociales, donde también agradeció a su equipo, músicos y seres queridos. La presentación contó con dirección musical y guitarra de Emmanuel Silverio, junto a Erick Meneses en la percusión y Xiomara Mirón en el bajo.
La velada también incluyó el regreso a las pasarelas de la diseñadora dominicana Oriett Domenech y dejó la reacción pública de Juan Luis Guerra, quien expresó: “Feliz de ver a mi muchachita linda en un escenario”. El evento, concebido para un círculo íntimo y exclusivo, volvió a colocar el foco sobre cómo los principales espacios culturales sirven de vitrina para actividades privadas y figuras cercanas a la industria, en contraste con la discusión permanente sobre acceso, prioridades y seguimiento ciudadano al uso de escenarios de alto valor simbólico.
