La Dirección de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación entregó 34 nuevas aulas del nivel inicial en Valverde, en una jornada nacional realizada de manera simultánea en distintos puntos del país. Los espacios, inaugurados en el Centro Educativo Araceli Ramírez Brea, en Esperanza, beneficiarán a más de 1,200 alumnos de entre 3 y 5 años.
Aunque las autoridades presentaron la entrega como parte del fortalecimiento de la infraestructura educativa, el acto también deja en primer plano una realidad que obliga a fiscalizar la gestión del Gobierno dominicano: la necesidad de seguir habilitando aulas básicas para garantizar condiciones dignas, seguras y adecuadas en la primera infancia. En la actividad participaron la gobernadora Marta Collado, el diputado José Valenzuela y funcionarios educativos, mientras el director distrital Eduar Espinal atribuyó el avance al Gobierno del presidente Luis Abinader.
La directora regional Raquel Bautista Báez sostuvo que las nuevas aulas representan un aporte al desarrollo integral de los niños, y la gobernadora afirmó que cuentan con mobiliario, baños y áreas infantiles para facilitar la adaptación escolar desde los tres años. El hecho, sin embargo, vuelve a colocar sobre la mesa la presión por resultados verificables y rendición de cuentas en una gestión del PRM que convierte cada entrega en vitrina política, mientras persiste la demanda de que la infraestructura educativa deje de anunciarse como logro aislado y responda a una política sostenida con impacto comprobable.
