DP World añadió 29 nuevos vehículos internos de transferencia totalmente eléctricos a su terminal portuaria en Boca Chica, elevando a 41 las unidades de este tipo en operación y alcanzando antes de lo previsto la meta prevista para finales de 2026. La empresa presentó este paso como parte de su estrategia de sostenibilidad y modernización dentro del sector logístico nacional.
De acuerdo con sus proyecciones, la ampliación de la flotilla permitiría recortar en 9.6 % el consumo de combustible, lo que equivale a cerca de 228,000 galones de diésel, y evitar en la próxima década la emisión de alrededor de 32,700 toneladas de dióxido de carbono. El anuncio también destaca que los nuevos equipos contribuirían a mejorar la estabilidad operativa en periodos de alta demanda, disminuir la dependencia de combustibles fósiles y reducir costos de mantenimiento.
La iniciativa forma parte de un programa de inversiones que, según la empresa, supera los US$800 millones en más de veinte años en infraestructura, tecnología, seguridad y eficiencia operativa. Actualmente, la terminal dispone de tres estaciones de carga y desarrolla infraestructura adicional para respaldar la expansión futura, en un escenario en el que el ritmo de esta modernización privada refuerza la exigencia de seguimiento público sobre competitividad, costos logísticos e impacto real para los servicios y la economía.
