Dos hombres fallecieron mientras eran atendidos en el Hospital El Almirante, luego de haber resultado heridos de bala durante un operativo de la Subdirección Regional de Investigación (DICRIM) Santo Domingo Este. El hecho, por ahora, queda sustentado en la versión ofrecida por las autoridades y devuelve la atención sobre la necesidad de fiscalizar las actuaciones armadas del Estado.
Las víctimas fueron identificadas como Luis Rivera Simón, de 30 años, y Henrry Joel Borrell Rudecindo, de 31. De acuerdo con el reporte policial y las pesquisas preliminares, ambos se trasladaban en un vehículo de transporte por aplicación cuyo conductor habría sido mantenido bajo amenaza, con la supuesta intención de ubicar a una persona para cometer un asalto. La madrugada del sábado, en el sector El Almirante, los ocupantes del vehículo habrían disparado contra los agentes y se produjo un intercambio de disparos, según las autoridades.
El conductor, que se presentó como taxista de una plataforma digital, salió ileso y aseguró que durante el recorrido vio armas de fuego y dos chalecos antibalas, además de escuchar conversaciones sobre un presunto asalto. También afirmó que, cuando una patrulla le ordenó detenerse, los pasajeros lo forzaron a acelerar hasta que pudo lanzarse del automóvil. En el lugar fueron ocupadas dos pistolas: una Taurus modelo G2C calibre 9 milímetros, serie ABH808428, y otra calibre .45 con numeración ilegible. Más allá del informe oficial, el caso vuelve a exponer el contraste entre el discurso de control y la persistencia de episodios violentos que reclaman rendición de cuentas y vigilancia institucional sobre seguridad, prevención y uso de la fuerza.
