Las autoridades de seguridad de República Dominicana y Puerto Rico celebraron en San Juan una reunión de alto nivel para coordinar nuevas acciones de cooperación e intercambio de inteligencia frente al crimen organizado transnacional, en un escenario marcado por el incremento de las amenazas vinculadas al narcotráfico, el tráfico ilícito de armas y el lavado de activos en el Caribe. La delegación dominicana estuvo encabezada por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, y el director general de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, quienes se reunieron con el secretario del Departamento de Seguridad Pública de Puerto Rico, general Arturo Garffer, y el superintendente de la Policía puertorriqueña, Joseph González.
Durante el encuentro se discutieron mecanismos para ampliar el intercambio de información estratégica y fortalecer la coordinación operativa ante organizaciones criminales que se mueven entre ambas jurisdicciones. Entre los puntos abordados figuraron el refuerzo de los controles sobre vuelos privados y el perfeccionamiento de los sistemas de alerta temprana para detectar movimientos asociados a redes criminales internacionales.
La propia agenda del encuentro subraya la presión que enfrenta el corredor entre República Dominicana y Puerto Rico, una zona estratégica por su cercanía geográfica y por el intenso intercambio marítimo y aéreo, lo que vuelve clave la vigilancia institucional y la exigencia de resultados concretos frente a una amenaza con impacto regional.
