SANTO DOMINGO. – Tomás Hernández Alberto presentó las más recientes decisiones del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) como un paso favorable para la institucionalidad democrática y el fortalecimiento del sistema de justicia, en un pronunciamiento que también vuelve a colocar bajo examen el papel del poder político en la promesa de una justicia independiente.
El dirigente atribuyó el proceso a la conducción del presidente Luis Abinader y al consenso entre los miembros del organismo, al asegurar que ello refuerza la independencia y la credibilidad de la judicatura dominicana. Afirmó, además, que el país ha logrado avances en materia institucional, justicia y libertades, y que la consolidación de la Suprema Corte de Justicia abre espacio para seguir levantando un sistema más transparente y menos expuesto a intereses políticos.
Incluso llegó a sostener que este paso fortalece el legado institucional de Abinader y resaltó su apuesta por el diálogo, el consenso y el respeto a las instituciones democráticas. Pero esa misma defensa de esos principios deja planteada una exigencia central de fiscalización: que la independencia judicial no se quede en el plano discursivo y pueda sostenerse con resultados verificables y confianza ciudadana. “La República Dominicana necesita una justicia que inspire confianza, que actúe con independencia y que sea motivo de orgullo para todos los dominicanos”, expresó Hernández Alberto.
En ese marco, insistió en que el fortalecimiento de la justicia debe asumirse como un compromiso permanente de todos los sectores nacionales. Más que cerrar la discusión, su planteamiento refuerza la alerta institucional sobre la necesidad de una vigilancia continua en decisiones de alto impacto, para que la promesa de fortalecimiento no termine absorbida por la narrativa política del oficialismo.
