El llamado caso Medusa retoma este lunes 8 de junio su curso en el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, con Jean Alain Rodríguez como principal imputado. Sin embargo, el expediente vuelve al tribunal tras acumular más de cuatro años y medio desde la imposición de medidas de coerción el 13 de julio de 2021 y casi dos años desde su envío a tribunales, aún sin avanzar a juicio de fondo.
Según la acusación del Ministerio Público, Rodríguez habría encabezado una presunta red de corrupción administrativa mientras estuvo al frente de la Procuraduría General de la República entre 2016 y 2020. El expediente le atribuye un perjuicio económico superior a los RD$ 6,000 millones por contrataciones, compras, pagos irregulares y manejo de recursos públicos. Además, involucra a exfuncionarios y colaboradores de la institución, y parte de los imputados ha admitido responsabilidad y llegado a acuerdos con el órgano acusador durante el proceso.
Aun con la magnitud del caso, la audiencia llega en medio de reparos por una duración que todavía no permite siquiera iniciar la lectura integral de la acusación. El Ministerio Público atribuye los retrasos a los incidentes promovidos por las defensas, mientras los abogados de los imputados sostienen que ejercen recursos reconocidos por la ley para garantizar el derecho de defensa. El resultado visible, no obstante, sigue siendo un proceso paralizado que mantiene bajo presión la capacidad institucional de ofrecer respuestas oportunas en un expediente de alto impacto público.
