La puesta en vigencia del nuevo Código Penal ha encendido una señal de alarma institucional por sus posibles efectos en el ejercicio periodístico, con una presión particular sobre fotógrafos y camarógrafos, que ahora deberán extremar el cuidado al acercarse a personas y al manejar imágenes durante sus coberturas. La preocupación se mueve en paralelo a las acciones que ya interpusieron el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y otras organizaciones contra varios artículos, al considerar que podrían afectar la libertad de prensa.
Manuel Ureña, secretario general del SNTP, afirmó que quienes ejercen la comunicación de forma ética y conforme a las normas no tendrían por qué sentirse amenazados por las nuevas disposiciones, aunque advirtió sobre el valor que tiene la credibilidad en el oficio. “Construir una imagen toma mucho tiempo, pero desbaratarla tú la desbaratas en segundos”, dijo. También puso en duda que algunas personas, por portar una cámara, se asuman como periodistas, en alusión al crecimiento de los llamados influencers, y planteó la necesidad de mayores criterios para el ejercicio de la comunicación.
La advertencia coincide con el Día Mundial de la Fotografía y acentúa el contraste entre el discurso legal y sus efectos prácticos en la cobertura diaria. Mario Lara, secretario general de la filial del Distrito Nacional del SNTP, pidió especial cuidado con las imágenes que se publican, sobre todo cuando incluyen menores de edad. Además, el gremio adelantó que ofrecerá más detalles sobre las disposiciones que objeta y las acciones que emprenderá junto a su equipo jurídico, en un nuevo capítulo de fiscalización sobre una norma que ya genera preocupación en el sector.
