Durante LA Semanal, el presidente Luis Abinader admitió que una parte de su gestión ha consistido en concluir obras iniciadas por administraciones anteriores y que, al finalizar su mandato en 2028, también dejará proyectos pendientes. Según explicó, se trata de “obras capital y de estrategia” que deberán ser continuadas por los próximos gobiernos. En su respuesta citó proyectos arrancados en los periodos de Joaquín Balaguer, Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina, entre ellos un hospital en Paraíso que, afirmó, comenzó en la gestión 2000-2004 y no fue seguido.
La declaración abre un doble frente de evaluación sobre la política de infraestructura: por un lado, el Gobierno sostiene que ha resuelto rezagos históricos; por otro, admite desde ahora que no completará toda su agenda y trasladará parte de esa carga a futuras administraciones. El eje de LA Semanal fue “Infraestructuras y obras públicas”, con presentaciones de Eduardo Estrella, Jean Luis Rodríguez, Felipe Suberví, Wellington Arnaud y Jhael Isa, mientras se informó que el Fideicomiso RD Vial tendrá un papel determinante en el financiamiento de los grandes proyectos oficiales.
En ese marco, Estrella anunció un programa de construcción, reparación y rehabilitación de puentes y carreteras, con énfasis en grandes infraestructuras estratégicas y la conectividad hacia el puerto de Manzanillo. Suberví informó que la Caasd aumentó 38 % la producción de agua, instaló 600 kilómetros de tuberías en el Gran Santo Domingo, entregó 24 cañadas y prevé completar 63 kilómetros de saneamiento antes de agosto de 2028. Arnaud, en tanto, dijo que han colocado 3,000 kilómetros de tuberías y elevado en 3.5 metros cúbicos por segundo la producción de agua. Con ese balance oficial, queda abierto el contraste entre el discurso de avance y la admisión presidencial de que una parte de las obras seguirá pendiente más allá del actual mandato.
