Luis Abinader promulgó la Ley de Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Tributaria y Mitigación de la Crisis Internacional, después de que el Congreso la aprobara en la mañana, tras un trámite acelerado de apenas seis días desde su sometimiento en el Senado. En la Cámara de Diputados, el PRM y sus aliados la sancionaron de urgencia en dos sesiones consecutivas, aun cuando legisladores de la oposición presentaron 10 modificaciones que fueron rechazadas.
La normativa, presentada por el Gobierno como una respuesta para fortalecer la estabilidad económica, contempla una amnistía fiscal temporal hasta el 31 de diciembre de 2026, ajustes al Impuesto Sobre la Renta, nuevas disposiciones sobre ganancias de capital inmobiliarias, exenciones para viviendas habituales y beneficios fiscales para sectores productivos. Además, incorpora depreciación acelerada de maquinarias y equipos industriales, junto con mayores facilidades del Régimen Simplificado de Tributación para micro, pequeñas y medianas empresas.
El proyecto oficial, de más de 45 páginas, fue aprobado con el argumento de recaudar entre 40 y 50 mil millones de pesos y reforzar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Sin embargo, la rapidez de la aprobación y el rechazo en bloque a las propuestas opositoras ponen el foco sobre la falta de apertura del oficialismo para introducir correcciones en una legislación de impacto fiscal y económico que el Gobierno llevó del Senado a su promulgación en menos de una semana.
