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Abinader cumple medio segundo mandato con crecimiento y subsidios, pero persisten las cuentas pendientes

agosto 16, 2026 · Redactor
Abinader cumple medio segundo mandato con crecimiento y subsidios, pero persisten las cuentas pendientes
Foto: acento.com.do

El balance de gestión combina crecimiento y subsidios con críticas por endeudamiento; escándalos de corrupción, retroceso energético y reformas que siguen pendientes, en un cuadro que refuerza la exigencia de fiscalización al Gobierno dominicano.

Luis Abinader llega este domingo a la mitad de su segundo mandato con una lectura favorable en la macroeconomía, aunque también con una brecha cada vez más evidente entre el relato de estabilidad y los resultados que todavía no aparecen en áreas sensibles del Estado. Pese a que el Gobierno dominicano ha logrado capear con relativo éxito la crisis de la factura petrolera internacional mediante subsidios para contener los combustibles, el balance sigue marcado por una incomodidad difícil de soslayar: durante su gestión esos precios han tocado niveles históricos y continúan las críticas por promesas que no se han cumplido.

La valoración recogida en el texto original condensa esa tensión. El politólogo Luis González describió al Gobierno como uno de “más luces que sombras”, pero advirtió que parte del crecimiento económico se ha apoyado en el endeudamiento externo y mencionó además algunos escándalos de corrupción. A ello añadió cuestionamientos por el “retroceso” en el servicio energético y por el estado de los servicios públicos, dos frentes con impacto directo en la vida cotidiana y en el costo social de la gestión.

Sectores sociales, por su parte, mantienen la presión sobre el Ejecutivo para que concrete compromisos como las modificaciones del Código de Trabajo, la reforma a la Policía Nacional, el Código Civil, la Seguridad Social y asuntos vinculados a la libertad de prensa. El nuevo Código Penal, que entró en vigor el 3 de agosto y endurece penas para varios delitos, no despeja por sí solo la demanda de rendición de cuentas sobre una administración que llega a este punto del mandato con crecimiento proyectado por el Banco Central, pero todavía bajo vigilancia por la distancia entre anuncios oficiales, institucionalidad pendiente y resultados palpables para la ciudadanía.