Han pasado ocho meses desde la desaparición de Brianna Genao, reportada el 31 de diciembre de 2025 cerca de las 5:00 de la tarde en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, provincia Puerto Plata, y el caso continúa sin rastros de la niña y con su familia aferrada a la espera. La fecha coincide con la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, pero aquí el elemento central sigue siendo la ausencia de respuestas concretas.
Yessica Gonzales, madre de la menor de tres años, relató el peso cotidiano de esa incertidumbre. “Ha sido difícil, esa angustia, esa desesperación que a uno no se le quita, la mente te confunde mucho, el sobre pensar mucho, uno preguntarse dónde está la niña, con quién está la niña, el tiempo que nos va a tomar a nosotros saber de la niña, eso me pone a mí mal”, dijo al periódico HOY. También marcó la distancia entre el dolor familiar y la capacidad de acción oficial: “A mí hasta el apetito se me va, el no saber de ella, pero solamente hay que agarrarse de Dios, porque si yo tuviera la facilidad que tienen las autoridades, de moverme, de hacer allanamientos, (ver) cámaras, yo lo hiciera”.
En redes sociales, Gonzales sigue compartiendo recuerdos y mensajes sobre su hija. Con el paso del tiempo, el caso refuerza su dimensión institucional: ocho meses después, la desesperación de la madre sigue ocupando el lugar que deberían llenar las respuestas. La desaparición vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de las autoridades para ofrecer resultados verificables en un expediente que permanece abierto y sin alivio para la familia.
