El vicepresidente ejecutivo de la Empresa de Generación Eléctrica Punta Catalina (EGEPC), Celso Marranzini, salió a defender el manejo ambiental de las plantas a carbón y aseguró que sus emisiones se monitorean a diario y se auditan cada año por la consultora RINA, que reporta a los bancos europeos que financiaron las plantas. En ese intento de blindar la operación, advirtió que si se produce un desvío de las especificaciones medioambientales de Europa, los bancos europeos le reclamarían el pago al gobierno dominicano.
Marranzini dijo durante el Almuerzo de Medios del Grupo Corripio que en noviembre corresponde la próxima auditoría social y ambiental y sostuvo que el reporte del año pasado fue excelente. También resaltó una mejora en la gestión social por la vinculación con la comunidad y el apoyo a iniciativas, al tiempo que señaló que Punta Catalina obtuvo ganancias por 250 millones de dólares el año pasado, en un contexto en que la planta sigue bajo escrutinio por su impacto y por las obligaciones que comprometen al Estado. Sobre los apagones, afirmó que la situación del suministro empezará a mejorar con 111 subestaciones y con más megas de plantas en construcción, una admisión de que la respuesta aún depende de obras pendientes.
Aunque defendió que sin Punta Catalina el escenario habría sido peor por el aporte de 720 megas al sistema, atribuyó el déficit en la distribución al alto consumo y a la falta de pago de la factura, al sostener que muchos usuarios se acostumbraron a no pagar el servicio eléctrico porque durante años era gratis.
