En la misa por el Día de Nuestra Señora de las Mercedes, la Iglesia Católica volvió a poner en primer plano una preocupación que sigue golpeando al país: la violencia y la inseguridad. Durante la celebración en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, en la Zona Colonial, Fray Jorge Jiménez pidió que se tomen medidas frente a una situación que, según expresó, se menciona con frecuencia pero permanece sin solución.
“Es un tema que se está ya agotando en el país, solo se habla y no se resuelve. Queremos que se puedan tomar las medidas pertinentes para resolver ese problema que está unido a muchos otros”, manifestó el sacerdote, al vincular la violencia con otros problemas sociales que también requieren respuestas concretas. Su planteamiento colocó el foco en la distancia entre el discurso público y los resultados frente a una realidad que sigue generando preocupación. Jiménez sostuvo que la violencia y la descomposición social están relacionadas con factores como la cultura, la educación y la forma en que las personas buscan alcanzar determinados bienes.
Aunque aclaró que no maneja estadísticas para comparar los niveles actuales con los de años anteriores, insistió en la necesidad de atender el problema y de abrir espacios de diálogo para buscar soluciones de manera conjunta, en una advertencia institucional que vuelve a exigir vigilancia y respuesta efectiva ante una crisis que sigue sin resolverse.
