Padres y madres de varios centros educativos de Santiago reclamaron al Ministerio de Educación la terminación de obras de construcción y reparación que mantienen a cientos de alumnos sin recibir docencia con normalidad, en un nuevo choque entre los anuncios oficiales y la realidad que enfrentan las comunidades escolares.
En la Escuela Rafaela Jiminian, en Cienfuegos, las familias denunciaron que llevan aproximadamente un año y seis meses esperando la conclusión de los trabajos. También cuestionaron que, pese a los avances reportados por las autoridades, la obra sigue con pocos trabajadores y sin resultados suficientes. Ante la posibilidad de que los estudiantes sean enviados a planteles lejanos, exigieron que el Ministerio asuma el transporte de ida y vuelta, incluida la contratación y el pago de los autobuses.
La Apmae pidió además un acuerdo formal con las autoridades responsables para garantizar que los trabajos no vuelvan a paralizarse y continúen hasta su conclusión, con vigencia hasta diciembre. Las familias dieron plazo hasta este lunes para recibir una respuesta oficial y advirtieron que, si no la obtienen, mantendrán las protestas y llevarán sus reclamos ante el Ministerio de Educación, la Regional, el Distrito Educativo y, de ser necesario, hasta el Palacio Nacional.
El director de la ADP en Santiago, Miguel Jorge, informó que al menos cinco centros educativos no han iniciado la docencia por procesos de intervención. Entre ellos citó la Escuela Enriquillo, en Los Ciruelitos, con 820 estudiantes; la Escuela Ema Balaguer, en Cienfuegos, con unos 1,500 alumnos en cuatro tandas; la Escuela Rafaela Jiminian, con 860; el Politécnico UFE, con 740, y la Escuela Apolinar Toribio, de Villa González. El cuadro refuerza la presión sobre el gobierno dominicano para explicar retrasos, garantizar continuidad en las obras y responder por el impacto de una gestión que sigue sin traducirse en soluciones para la comunidad educativa.
