El reclamo por la terminación de los trabajos en el río Camú volvió a poner bajo la lupa las promesas oficiales hechas en Montellano, Puerto Plata. Han pasado cinco meses desde que el director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), Olmedo Caba Romano, afirmó que el afluente sería encachado y tendría gaviones para prevenir nuevas afectaciones, pero la comunidad asegura que la obra ni siquiera ha arrancado.
Desde la sociedad civil de Montellano, voces locales dicen que Caba Romano “nos ha fallado, porque sus promesas se han esfumado con el viento”, justo cuando persiste el temor de que el río vuelva a desbordarse con la llegada del invierno. El señalamiento insiste en la distancia entre los anuncios oficiales y la realidad que aún enfrenta el municipio, donde un nuevo desbordamiento provocaría pérdidas económicas para las familias y para el aparato productivo.
Elvio Batista, obrero de la construcción, recordó que el presidente Luis Abinader estuvo en Montellano pocos días después de las inundaciones de abril y que entonces “nos prometió la implementación de medidas para evitar eventos de esta naturaleza, pero todo ha quedado desde entonces en el olvido”. También quedan bajo observación las intervenciones millonarias anunciadas por el Gobierno para Puerto Plata, provincia que ya sufrió el derrumbe del puente de Camú en la carretera turística a Santiago, además de daños en escuelas, la iglesia y el play.
