Promipyme ha organizado ferias de préstamos en varios puntos del país, entre ellos Capotillo, donde se desembolsaron créditos por más de 120 millones de pesos a una tasa muy baja. La iniciativa, presentada desde el oficialismo como una respuesta a los prestamistas informales, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fiscalizar cuánto de ese esfuerzo se convierte en una salida sostenida para quienes siguen atados a financiamiento de alto costo.
De acuerdo con los datos oficiales expuestos por el director general de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara, las mujeres emprendedoras concentran el 61% de la cartera de préstamos de la entidad y figuran como las mejores pagadoras del sistema. La cifra reafirma el peso de ese segmento en la actividad productiva, aunque también subraya la obligación institucional de rendir cuentas sobre el alcance efectivo de una política que el presidente Luis Abinader ha respaldado como parte de su discurso de inclusión femenina.
El propio texto enlaza esa apuesta con un informe del FMI que coloca a las mujeres como garantía de sostenibilidad del crecimiento económico de la República Dominicana. Ese contraste entre la narrativa oficial y la realidad del acceso al crédito deja abierta una alerta de gestión: si las ferias deben contrarrestar, aunque sea parcialmente, a los prestamistas informales, el problema de fondo sigue vigente y demanda vigilancia pública más allá de la promoción gubernamental.
