La entrega voluntaria de Danny Hernández Zorrilla, señalado preliminarmente como presunto tirador en la muerte a tiros del dirigente comunitario José Frank Valerio, de 52 años, vuelve a colocar el foco sobre las explicaciones pendientes en un caso que todavía no ha sido esclarecido por completo. La Policía Nacional informó que fue trasladado de inmediato a la jurisdicción correspondiente de Santo Domingo Oeste, en un expediente ligado al hecho ocurrido el 14 de agosto en la carretera entre Hato Nuevo y Los Alcarrizos.
Antes de esta entrega, la entidad policial había apresado a Saulo Keli Núñez, Wander Javier Piña del Pozo, Eddy Manuel Arias Recio y José Enrique Corniel Jerez. No obstante, el propio reporte preliminar de las autoridades mantiene bajo reserva una parte central del caso: la versión de que los implicados habrían recibido RD$50,000 por la ejecución del homicidio sigue sin confirmación oficial, mientras las investigaciones continúan para establecer las circunstancias del hecho. La secuencia de arrestos y entregas, junto con el señalamiento hecho por Corniel Pérez, conocido como “Iker El Rabioso”, de que el dinero habría sido entregado por el regidor Rafael Antonio Hernández, alias “Leñita”, eleva la presión sobre las autoridades para rendir cuentas con resultados verificables.
Más allá del anuncio policial, el caso deja abierta una alerta institucional sobre la capacidad de respuesta ante un crimen que golpeó a un dirigente comunitario y que aún espera una versión plenamente sustentada.
