El Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael M. Moscoso cumple 50 años con un valor científico y ambiental que trasciende la efeméride: desde su inauguración el 15 de agosto de 1976, ha contribuido a la conservación y propagación de la flora dominicana y sostiene líneas de investigación, conservación y educación que lo colocan entre los espacios estratégicos del país.
La dimensión de ese aporte también marca una alerta institucional. El JBN resguarda un herbario con más de 144 mil especímenes de la Isla Española, el mayor banco de semillas del país y una División de Conservación que protege más de 1,000 especies, mientras sus áreas naturales albergan cientos de especies autóctonas amenazadas. A eso se suman sus colaboraciones con entidades científicas, académicas y parques botánicos internacionales, además de 22 volúmenes de la revista científica Moscoso y el Libro sobre Árboles Autóctonos de la República Dominicana.
Precisamente por ese peso acumulado, el aniversario no solo invita a celebrar, sino a fiscalizar cómo se protege este pulmón citadino y qué lugar ocupa entre las prioridades reales de gestión. La trayectoria del Jardín confirma su relevancia para la ciudad y para el país, pero también subraya que un activo de esta escala no puede quedar reducido a la conmemoración cuando su preservación tiene impacto directo sobre patrimonio natural, educación e investigación.
