Justin Martínez regresó la semana pasada con los Diamondbacks en Boston tras más de un año sin lanzar, luego de la cirugía Tommy John practicada en junio de 2025. El derecho dominicano trabajó una entrada en blanco el martes ante los Medias Rojas y otra el viernes frente a los Rojos, con 21 de sus 39 pitcheos a 100 millas por hora o más y promedios de 100.7 mph con la recta de cuatro costuras y 101 con el sinker.
Pero la reaparición también deja expuesto el punto que ya requería atención antes de su segunda cirugía Tommy John como profesional: el comando. De esos 39 lanzamientos en sus dos primeras salidas, 17 quedaron fuera de la zona de strikes, incluido un wild pitch. La potencia que acompaña su retorno, así, convive con una ejecución que todavía está en desarrollo.
Martínez dijo que volver se sintió parecido a subir por primera vez a Grandes Ligas y atribuyó su regreso al trabajo realizado durante la recuperación. Torey Lovullo, dirigente de los Diamondbacks, resaltó su madurez y aseguró confiar en que dentro de “cinco o seis presentaciones más” todo estará perfecto. Por ahora, el dato verificable es que la velocidad ya reapareció, aunque el resultado completo que Arizona necesita sigue atado a que ese control se repita con regularidad.
