Fernando Abreu, presidente de Patria Libre, obtuvo 2.6 % de intención de voto en la primera medición publicada que incluye su candidatura presidencial, de acuerdo con la encuesta nacional de CESP Research hecha en agosto en República Dominicana con 1,200 entrevistas efectivas, en modalidad presencial hogar por hogar y con muestra aleatoria, probabilística y representativa.
Ese porcentaje lo sitúa en una competencia medida junto a figuras con mayor trayectoria pública o política, como Leonel Fernández, David Collado, Santiago Matías, Gonzalo Castillo y Ramfis Trujillo, a quien incluso supera. Más que un simple estreno estadístico, el resultado vuelve a exhibir un escenario en el que el malestar político deja espacio para ofertas cada vez más dispersas, en contraste con la demanda de respuestas verificables sobre gestión, institucionalidad y prioridades ciudadanas.
Abreu encabeza una organización que se define como “nueva derecha” o “derecha real” y plantea una reducción drástica del tamaño del Estado, recortes de impuestos y regulaciones, disminución de ministerios e instituciones públicas y un modelo educativo basado en vouchers. En materia de seguridad propone ajustes salariales a policías según resultados y reformas inspiradas en el Plan Bukele y el Plan Colombia de Uribe, mientras que en migración impulsa medidas como un “verdadero muro fronterizo” y deportaciones masivas. La presencia de ese discurso en una encuesta nacional también opera como señal institucional: el avance de candidaturas apoyadas en fórmulas disruptivas y figuras de alta exposición, como Santiago Matías, refleja el desgaste del debate público y el contraste entre la política convertida en vehículo de ansiedad y la exigencia real de capacidad de gobierno.
