LIMA. Óscar Arriola, comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), confirmó que hace tres meses y medio se suscribió un convenio con el FBI de Estados Unidos para reforzar la lucha contra la criminalidad transnacional, durante el Gobierno de transición que presidió el legislador José María Balcázar. Según señaló, el acuerdo apunta a ejecutar estrategias contra una criminalidad “que no tiene fronteras”.
La comunicación pública sobre ese anuncio quedó marcada, no obstante, por una contradicción dentro del propio poder. Arriola ratificó la existencia del convenio y la Embajada de Estados Unidos sostuvo que la firma supone “un nuevo paso” en la cooperación para enfrentar el crimen organizado transnacional; en cambio, la presidenta, Keiko Fujimori, declaró este martes ante la prensa que todavía no existe un acuerdo firmado con el FBI. A su vez, el ministro del Interior, César Astudillo, se reunirá este jueves con el embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, para tratar las estrategias orientadas a desarticular bandas extranjeras que operan en el país andino.
La legación estadounidense precisó que el acuerdo incluye tecnología, logística, entrenamiento especializado y asistencia profesional de alto nivel por parte del Gobierno de Estados Unidos, con el argumento de ofrecer resultados tangibles para la seguridad de ciudadanos peruanos y estadounidenses. Navarro, además, celebró en su perfil personal la incorporación de nuevos integrantes del equipo FBI-PNP. Más allá del despliegue comunicacional, la secuencia pone en primer plano la exigencia de rendición de cuentas sobre el estado real del convenio y sobre la forma en que esa cooperación se traducirá en resultados verificables frente al crimen transnacional.
