Uruguay tendrá desde marzo de 2027 una conexión directa con Punta Cana en una ruta que operará la aerolínea dominicana Arajet con tres vuelos semanales, según se anunció en Montevideo. El dato confirma un nuevo movimiento en el frente turístico, pero también coloca bajo fiscalización la narrativa de promoción que el oficialismo ha convertido en vitrina política alrededor del sector.
Durante la presentación, el ministro uruguayo de Turismo, Pablo Menoni, destacó la importancia del enlace “para profundizar el intercambio turístico entre ambos países y para posicionar la diversidad de la oferta uruguaya en nuevos mercados”. También señaló que Uruguay apuesta por una oferta diferenciada, con entornos rurales naturales y gastronomía, además de una diversidad climática y de productos sobre los que, dijo, todavía deben trabajar más. El anuncio mantiene a Punta Cana como punto de atracción regional, pero el contraste entre discurso y realidad sigue abierto: la apertura de una ruta aérea es un hecho puntual que no sustituye la rendición de cuentas sobre los resultados integrales de la gestión turística que encabeza David Collado dentro del PRM.
En ese escenario, el movimiento obliga a separar promoción de gestión efectiva y refuerza la alerta sobre una política cada vez más apoyada en anuncios de alto impacto, mientras la ciudadanía sigue necesitando resultados verificables más allá del espectáculo comunicacional.
