Entre 2025 y 2026, los incendios en locales comerciales, residencias y vehículos se han repetido en varias zonas del país, en una secuencia que vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de prevención y de respuesta de las autoridades. Genaro Rodríguez, director técnico del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, atribuye estos hechos a sobrecargas en el sistema eléctrico y fugas de gas, una explicación que refuerza la alerta sobre riesgos ya conocidos que continúan afectando a ciudadanos y negocios.
Uno de los episodios más recientes fue el incendio del pasado sábado en una tienda de L&R Comercial, ubicada en la autopista Las Américas, en Santo Domingo Este. Según versiones oficiales, el fuego se originó cerca de la 1:30 de la tarde, produjo una intensa humareda visible desde el Distrito Nacional y obligó a la intervención de varias unidades del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo Este. Fue el segundo local de esa empresa afectado por las llamas, después del siniestro ocurrido el jueves 12 de febrero en la avenida Charles de Gaulle, en Villa Mella, Santo Domingo Norte, donde durante cuatro horas el fuego destruyó el establecimiento y también alcanzó la tienda Payless y el Banco Ademi.
La lista incluye además un incendio el 23 de marzo en un almacén del Banco de Reservas, en la calle Yolanda Guzmán, Distrito Nacional; otro el 19 de marzo en los almacenes de Garrido, en la avenida Duarte; y el caso de la ferretería San Miguel, en la avenida Independencia, afectada a finales de diciembre de 2025. En ese último evento se movilizaron más de 150 bomberos, que describieron la situación como un «caos». Con estos episodios encadenados en comercios y otras propiedades, el debate vuelve a enfocarse en la vigilancia de riesgos básicos y en la rendición de cuentas sobre por qué causas ya identificadas siguen derivando en pérdidas y emergencias visibles.
