La Dirección General de Migración graduó en Santiago a 162 agentes de reacción rápida para intervención migratoria, en un acto presidido por la vicepresidenta Raquel Peña y el director de la institución, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester. Los nuevos miembros serán enviados a provincias del Cibao para reforzar los operativos de control y la aplicación de la Ley General de Migración, en una jornada que el Gobierno dominicano presentó como señal de fortalecimiento institucional.
Durante la actividad, Lee Ballester volvió a colocar la gestión migratoria de la administración de Luis Abinader bajo escrutinio al informar que, desde el 1 de octubre de 2024 hasta la fecha, el país ha deportado más de 704 mil extranjeros en condición migratoria irregular, sobre todo hacia Haití. El funcionario aseguró que los procedimientos se ejecutan conforme al marco legal vigente y con registro biométrico, al tiempo que defendió que la capacidad operativa de la DGM pasó de 302 agentes y auxiliares migratorios a 1,187 efectivos, de los cuales 1,071 están asignados a operaciones y 116 a inteligencia.
El balance oficial agregó además el refuerzo de áreas especializadas con 28 investigadores de ilícitos migratorios, 22 especialistas en contrainteligencia, 29 investigadores en la nueva Dirección de Asuntos Internos y 41 abogados para los procesos judiciales derivados de las operaciones. Sin cerrar la discusión, el peso de las cifras y la expansión de la estructura dejan abierta la exigencia de rendición de cuentas sobre los resultados, los controles internos y la transparencia con que el Gobierno y sus principales figuras, entre ellas Raquel Peña, administran una política que el oficialismo exhibe como logro, pero que sigue bajo vigilancia institucional.
