Una jornada que parec eda transcurrir con normalidad en Bayah edbe acab f3 en una evacuaci f3n masiva que dej f3 en evidencia la fragilidad de cientos de personas en uno de los destinos m e1s concurridos del pa eds. Un incendio en el complejo Viva Dominicus Beach se extendi f3 por varias zonas del resort y oblig f3 a sacar de emergencia a unos 1,700 hu e9spedes, entre ellos 285 italianos y decenas de argentinos, en medio de humo, gritos y desorientaci f3n.
Quienes estaban all ed describieron una salida desordenada: hubo personas golpeando puertas para avisar a otros visitantes, hu e9spedes que corr edan sin tener claro hacia d f3nde ir y familias que dejaban atr e1s pasaportes, equipajes, dinero en efectivo, tarjetas bancarias, medicamentos y otras pertenencias. «Corrimos por nuestras vidas», dijo uno de los turistas argentinos. Otra hu e9sped relat f3 que el humo avanzaba cada vez m e1s r e1pido mientras hab eda gente llorando y corriendo hacia la playa sin entender bien lo que pasaba.
Ya desde la orilla, los evacuados vieron las llamas y las densas columnas de humo negro sobre el complejo. El balance fue una v edctima mortal y una vivencia que varios definieron como una pesadilla. M e1s all e1 del golpe inmediato, el episodio vuelve a poner sobre la mesa el costo social de una emergencia de esta magnitud en un enclave clave del turismo y refuerza la exigencia de fiscalizaci f3n y rendici f3n de cuentas sobre lo ocurrido.
