SANTO DOMINGO.- La denuncia de José Luis Montás López, de 42 años, vuelve a poner bajo la lupa la actuación policial y la falta de garantías para ciudadanos que aseguran ser presionados dentro de procesos judiciales. El dueño de una ferretería y metalera afirmó que fue detenido después de que un joven, supuestamente arrestado y golpeado por agentes, lo señalara como parte de un caso para salir de esa situación.
De acuerdo con su relato, en el destacamento le dijeron que sería sometido por un supuesto robo y que había varias querellas en su contra. No obstante, sostuvo que un miembro de la institución le propuso que podía “ayudarlo” a resolver el problema. Según su versión, primero le pidieron RD$70,000 para evitar el sometimiento judicial y después bajaron la cifra a RD$40,000. Montás aseguró que logró reunir RD$30,000, con dinero prestado por personas con las que trabaja y un aporte de una tía, suma que dice haber entregado.
El comerciante denunció que más tarde le exigieron los RD$10,000 restantes y que, al no completar el pago, comenzó a recibir mensajes y a percibir actitudes que interpretó como intimidatorias. “Yo nunca he estado preso, nunca he tenido problemas con la justicia”, expresó. Montás, quien dijo tener una discapacidad en uno de sus brazos y dedicarse a la compra de metales y a la reparación de cilindros de gas, rechazó además cualquier vínculo con un caso de disparos y aseguró que de su trabajo depende el sustento de su familia y de otras personas que laboran con él.
