La inesperada fortaleza del mercado laboral en Estados Unidos volvió a encender las alertas sobre el rumbo de la política monetaria y sobre sus posibles efectos. En mayo, el empleo no agrícola sumó 172.000 puestos, muy por encima de los 88.000 estimados por los analistas consultados por Bloomberg. A ello se añadieron las revisiones al alza de abril, con 179.000 empleos, y de marzo, con 214.000, para una corrección neta de 93.000 y un promedio trimestral de 188.000, el más firme desde marzo de 2024.
Ese resultado complica la expectativa de recortes de tasas y fortalece la posibilidad de una postura más restrictiva de la Reserva Federal. Morgan Stanley señaló que interpreta el informe como una señal de que la Fed podría retirar su sesgo expansivo en junio, mientras la probabilidad de un aumento de 25 puntos básicos en diciembre subió a 43 %, desde 36 % la semana previa, según FedWatch de CME.
La presión también se trasladó a los bonos del Tesoro estadounidense: el rendimiento a 10 años avanzó 5,1 puntos básicos hasta 4,53 % y el de dos años subió 10,6 puntos básicos hasta 4,16 %. Así, el dato deja menos margen para lecturas complacientes y obliga a observar de cerca cómo se responderá a un escenario internacional cada vez más exigente.
