La reunión que el papa León XIV mantendrá este lunes por la tarde en la Nunciatura de Madrid con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia llega marcada por cuestionamientos sobre su alcance y representatividad. Aunque el Vaticano había anunciado la cita en la víspera del viaje del pontífice a España, no había precisado ni el lugar ni el momento del encuentro, que finalmente se celebrará después de que acuda al Congreso para pronunciar un inédito discurso ante los parlamentarios españoles.
El principal foco de tensión lo han colocado las asociaciones de víctimas y supervivientes, que denunciaron haber sido excluidas de la visita. Según advirtieron, no fueron convocadas y temen que León XIV solo se reúna con personas que han participado en el proyecto Repara, impulsado por la archidiócesis de Madrid para atender a afectados. En un comunicado conjunto, recordaron que llevan años colaborando con investigaciones, con el Defensor del Pueblo y en la elaboración de protocolos y propuestas de reparación, y reclamaron al papa «una escucha verdaderamente inclusiva».
Las asociaciones prevén expresar este domingo y el lunes ante la Nunciatura sus críticas a la gestión de la visita para exigir ser escuchadas. El episodio deja abierto un contraste entre el gesto institucional del encuentro y la demanda de que las víctimas con mayor trayectoria en los procesos de investigación y reparación no queden fuera de una cita presentada como respuesta a una de las crisis más graves de la Iglesia.
