LA PAZ. – El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el vicepresidente Edmand Lara retomaron este miércoles el contacto político con una reunión en la Asamblea Legislativa para abordar la crisis provocada por los bloqueos de carreteras y las protestas que exigen la renuncia del mandatario. El encuentro, convocado por Lara, puso fin a varios meses de distanciamiento entre ambos en un momento en que la tensión social ya obligó a activar una mesa de diálogo con participación de los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, además de representantes de las fuerzas con presencia parlamentaria.
Aunque inicialmente estaba prevista la asistencia del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, Paz decidió acudir personalmente y respaldó la iniciativa de su vicepresidente, al señalar la necesidad de coordinación entre las instituciones del Estado. La cita buscó identificar consensos para responder a las demandas sociales y reducir la tensión, en un escenario que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad del Gobierno para contener el conflicto antes de que escale.
Al término de la reunión, Lara informó que los sectores políticos mostraron disposición a una salida negociada y aseguró que el presidente se comprometió a agotar las vías de diálogo antes de considerar medidas excepcionales. También indicó que el Gobierno remitió una respuesta formal a las demandas de la Federación de Campesinos Tupac Katari de La Paz, que mantiene bloqueos desde principios de mayo. En ese contexto, el vicepresidente insistió en la defensa del orden constitucional y la democracia, mientras persisten las señales de desgaste en la relación entre las principales figuras del poder tras meses de tensiones desde las elecciones de octubre pasado.
