La ONU alertó este jueves que los indicadores de pobreza en Guatemala permanecen prácticamente sin cambios al concluir un ciclo de cinco años de cooperación, pese a la ejecución de 923 millones de dólares en proyectos de desarrollo. De acuerdo con el Informe Anual de Resultados 2025, la pobreza sigue afectando al 56 % de la población, la pobreza extrema se mantiene en 16,2 % y el empleo informal alcanza al 67,9 % de los trabajadores.
El balance del Sistema de las Naciones Unidas, que entre 2021 y 2025 desplegó 378 iniciativas en el país, muestra un marcado contraste entre los recursos movilizados y la realidad social. La situación resulta especialmente crítica para la niñez y la adolescencia, pues el 80,8 % vive en condiciones de precariedad económica. A ello se suma una caída en la ejecución anual de fondos en la etapa final del período: tras llegar a 250,1 millones de dólares en 2022, descendió a 213 millones en 2024 y cerró en 187,9 millones en 2025.
El informe también encendió alertas institucionales en materia de derechos humanos al documentar 1.465 ataques contra defensores, periodistas y operadores de justicia durante el ciclo. En ese escenario, la OACNUDH denunció la «instrumentalización del derecho penal por parte del Ministerio Público (Fiscalía)» para criminalizar a jueces y fiscales que investigan la corrupción y graves violaciones a los derechos humanos. Aunque la ONU informó que 4,5 millones de personas ampliaron su acceso a servicios sociales esenciales, el diagnóstico general subraya que la magnitud de la pobreza y la precariedad sigue exigiendo vigilancia y rendición de cuentas sobre los resultados alcanzados.
